Ya sabemos lo importante que es el hecho de analizar los diferentes productos de bebé a la hora de separar aquellos que son imprescindibles de los que son tan solo recomendables. Y en este apartado tenemos algunos modelos de cojines de lactancia, pensados para poder ser usados tanto en la lactancia como a lo largo de todo el embarazo.
¿Cuál es el objetivo del cojín? Durante el embarazo nos ayudará a evitar molestias y ciertas contracturas, evitando que nuestra espalda se pueda llegar a resentir. Pero la gran ventaja es que también lo vamos a seguir usando en la lactancia, en dónde lograremos adoptar la postura perfecta para darle la toma al bebé, consiguiendo que este proceso sea completamente maravilloso, y no lo contrario.
Aunque la idea de comprar un cojín de lactancia es usarlo para darle el pecho al bebé, no hay ningún problema en que sea usado para darle biberón, adaptándose a cada situación.
Siendo realistas, no es un artículo que se considere imprescindible, aunque si muy recomendado. El problema es el de siempre: nos hemos gastado ya tanto en el resto de artículos de puericultura que puede que no tengamos presupuesto para nada más.
Es por ello, por lo que te damos la opción de comprar un cojín lactancia barato en esta sección: es decir, modelos que hayan sido fabricados siempre de la mano de la más alta calidad, pero logrando un precio ajustado, adaptado a las necesidades que tengan los papás.
¿Qué vamos a ver?
Antes de comprar cualquier tipo de cojín de lactancia, te recomendamos que eches un vistazo a estos tips que hemos considerado cruciales.
Lo primero que vamos a encontrarnos es que existen dos grandes tipos de cojines de lactancia: por un lado tenemos aquellos que tienen forma de “u” o de herradura. Estos son especiales para poder adaptarse a nuestra cintura mediante su parte abierta, colocando al bebé encima. Tiene la particularidad de ser muy adaptables, pudiendo encontrar otros modelos mucho más cómodos que hasta tienen resposacabezas.
Por otra parte, también nos encontramos con los cojines de lactancia que tienen una forma más alargada (también conocidos como almohadas de lactancia). En este caso nos encontramos con una almohada que presenta un aspecto como si de un churro se tratase.
Es más amplio que el anterior, aunque bien es cierto que no tan fácil de manejar. Se puede usar tanto para conseguir una buena postura en la lactancia, como para corregirla en el embarazo como ya hemos comentado con anterioridad.
Ya te avisamos de que tarde o temprano, ese modelo de cojín lactancia barato que has comprado se va a ensuciar. Si estas manchas afectan a su estructura, vamos a estropear su estética. Es por ello, por lo que deberíamos de usar un modelo que pudiera ser desenfundable, que pudiéramos quitarle la funda y meterlo en la lavadora a sabiendas de que se va a quedar estupendamente.
Recuerda que, aunque es verdad que se considera un artículo no obligatorio, si que es muy recomendable por todas las prestaciones que nos ofrece.